Nano-armas biológicas: El fin de bacterias resistentes se acerca
La resistencia a los antibióticos es una de las mayores amenazas para la salud global. Ante este desafío, un equipo de investigadores de la ESPOL, en colaboración con otras instituciones nacionales e internacionales, ha desarrollado una innovadora estrategia "dual" que utiliza recursos naturales locales para fabricar nanopartículas y combinarlas con un virus para combatir bacterias resistentes como Escherichia coli.
¿Un aliado doble contra las bacterias?
El estudio logró crear una formulación que combina dos elementos poderosos: nanopartículas de plata (AgNPs) sintetizadas de forma "verde" a partir de extracto de hojas de una planta endémica del Ecuador (Psidium guayaquilensis) y un bacteriófago (un virus que ataca bacterias) llamado BME3.
Esta combinación actúa como un equipo de trabajo especializado: mientras el fago identifica y ataca específicamente a la bacteria, la plata refuerza la acción eliminándola por completo. Lo más notable es que esta mezcla requiere solo la mitad de la cantidad de plata que se utilizaría si se aplicara el metal por sí solo, lo que disminuye los posibles efectos tóxicos y reduce costos.
El problema y la solución
Históricamente, el uso de nanopartículas de plata ha sido limitado por preocupaciones sobre su toxicidad al acumularse en el ambiente, mientras que la terapia con fagos a menudo falla porque las bacterias pueden volverse resistentes rápidamente. Al unir ambos, los científicos lograron superar estas barreras: el efecto conjunto elimina a la bacteria en tan solo 10 horas, evitando el "rebrote" bacteriano que suele ocurrir con otros tratamientos.
"Demostramos que combinar nanopartículas de plata verdes con un fago específico permite eliminar E. coli, ofreciendo un tratamiento más seguro, sostenible y eficaz contra la resistencia antimicrobiana", destaca el Ph.D. Joel Vielma-Puente.
Camino a la práctica
El método de creación, validado mediante técnicas de microscopía avanzada y análisis estadístico, permite producir estas nanopartículas de forma reproducible. Esta tecnología podría integrarse a futuro en filtros de agua o sistemas de tratamiento de aguas residuales, contribuyendo a sanear fuentes contaminadas antes de que lleguen a ríos, mares, océanos, etc.
Tras este prometedor éxito de laboratorio, el equipo de investigación se prepara para realizar ensayos de estabilidad y seguridad, pasos fundamentales antes de que esta tecnología pueda escalar hacia aplicaciones en entornos reales.
Este avance científico es un claro ejemplo del compromiso académico con la innovación, destacando el liderazgo del Ph.D. Joel Vielma-Puente, investigador perteneciente a la Facultad de Ciencias Naturales y Matemáticas (FCNM) de la ESPOL, cuya visión científica ha sido fundamental para articular esta colaboración interdisciplinaria de alto impacto.
Equipo de Investigadores: Joel Eduardo Vielma Puente, Julio de la Paz Cruz, Marynés Montiel, Belén Toaquiza Vilca, Alexis Debut, Yuraima Fonseca y Xavier Cornejo.
Artículo científico completo: Disponible para la comunidad académica e interesados en ScienceDirect.
