Por lo general, aprender sobre movimiento y velocidad en las clases de ciencias se ha limitado a memorizar fórmulas y hacer cálculos de memoria. Sin embargo, una reciente investigación publicada en la prestigiosa revista internacional Physical Review Physics Education Research demuestra que combinar la inteligencia artificial (IA) con el clásico método de hacer preguntas y reflexionar (método socrático) puede cambiar por completo la forma en que los futuros profesores aprenden a razonar y comprender la física.
El estudio fue desarrollado de forma conjunta por investigadores de la Universidad Estatal de Milagro (UNEMI) y del Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Naturales y Matemáticas (FCNM) de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL), contando con la participación del Dr. Erick Lamilla Rubio como parte del equipo de investigación.
Tradicionalmente, el aprendizaje de la cinemática unidimensional, el estudio del movimiento en línea recta, se ha enfocado en la ejecución de procedimientos automáticos. Para romper con esta dinámica, el equipo investigador implementó el modelo de aprendizaje SOCRATIC-IA. La investigación se realizó con 18 estudiantes universitarios (futuros docentes de Física), organizados en pequeños grupos de trabajo.
Durante las actividades, los estudiantes resolvieron problemas de física de dos formas: primero, mediante un diálogo de preguntas guiado solo por el profesor; y después, utilizando la inteligencia artificial como apoyo, bajo la supervisión del docente y con instrucciones muy claras sobre cómo hacerle preguntas a la herramienta.
Los resultados fueron claros: cuando los estudiantes usaron la inteligencia artificial como apoyo, obtuvieron notas mucho más altas en aspectos clave como el pensamiento crítico, la comprensión de la física, la argumentación y la corrección de errores. Además, las encuestas mostraron que los futuros profesores se sintieron más motivados y seguros de sus capacidades.
Sin embargo, los investigadores señalan una advertencia importante: usar la tecnología también exige mayor atención y esfuerzo mental, ya que los alumnos deben revisar muy bien que la información sea correcta y evitar volverse dependientes de la máquina.
Aunque los datos deben analizarse con cuidado debido a que los estudiantes ya traían un aprendizaje previo, el estudio demuestra que la inteligencia artificial —bien utilizada como una ayuda para guiar el aprendizaje y no como un atajo para que haga todo el trabajo— es una herramienta poderosa para estimular el pensamiento profundo y la autonomía.
Trabajos como este reafirman el compromiso de la Facultad de Ciencias Naturales y Matemáticas (FCNM) de la ESPOL con la innovación educativa y la investigación de alto nivel. Al explorar de forma rigurosa la intersección entre las nuevas tecnologías y la enseñanza de las ciencias exactas, la institución impulsa soluciones pedagógicas vanguardistas que fortalecen la formación docente y promueven una educación científica más reflexiva, analítica y orientada al desarrollo de competencias críticas para el futuro. Como resume el Dr. Erick Lamilla Rubio: “La IA puede transformar la enseñanza de la Física cuando se utiliza para guiar el razonamiento, no para reemplazarlo”.